El Centro de meditación zen de Oaxaca
El Centro de meditación zen de Oaxaca fue creado en marzo de 2026.
Tras un viaje alrededor del mundo dedicado a dar a conocer la práctica del zen, el monje zen Stanislas Komyo Wang-Genh descubre Oaxaca en noviembre de 2022. Ahí ofrece una conferencia que reúne a cerca de cincuenta personas. Al día siguiente, se forma un pequeño grupo de práctica.
Desde entonces, regresa cada año para estancias de dos a tres meses.
En enero de 2026, decide establecerse allí de manera definitiva para abrir el primer centro de meditación zen de toda la región.
El centro de meditación zen de Oaxaca forma parte de la Asociación Zen Internacional (AZI) y de la Asociación del Templo Zen de Weiterswiller (Templo Ryumonji).
¿Qué es la práctica del zen?
El zen es un camino espiritual que proviene del budismo japonés. Tiene su origen en el despertar de Buda Shakyamuni en la India, en el siglo VI antes de nuestra era. Sentado en meditación profunda —dhyana en sánscrito, zazen en japonés— realizó la verdadera naturaleza de la existencia, más allá de las ilusiones y los apegos. Este despertar, basado en la experiencia directa más que en la teoría, está en el origen de la tradición zen.
Transmitida de maestro a discípulo, esta práctica se difundió de la India hacia China en el siglo VI gracias al monje Bodhidharma. Allí se convirtió en la escuela del Chan, marcada por un enfoque simple y riguroso de la meditación, en diálogo con la cultura y el pensamiento taoísta.
En el siglo XIII, el monje japonés Dôgen introdujo en Japón la escuela Sôtô del zen después de un viaje a China. Puso el énfasis en shikantaza, «simplemente sentarse», una meditación sin objeto ni meta, completamente arraigada en el momento presente.
A partir del siglo XX, el zen se desarrolló en Occidente, especialmente gracias al maestro Taisen Deshimaru, quien se estableció en Europa a finales de los años 60 y ahí transmitió la práctica del zazen.
Hoy en día, el zen sigue vivo y evolucionando en todo el mundo. Permanece fiel a su esencia: la práctica del zazen, una postura silenciosa e inmóvil, donde se aprende a volver a uno mismo, a habitar plenamente el instante y a abrirse a una sabiduría encarnada en los gestos simples de la vida cotidiana. El zen no es una creencia, sino una experiencia viva, accesible a todas las personas que desean profundizar su relación con la vida, con los demás y consigo mismas.
ZAZEN, la meditación sentada
Zazen, la meditación sentada, es la práctica gracias a la cual el Buda despertó hace 2,600 años. Constituye el corazón del zen, con una atención particular a la postura, la respiración y el ir y venir de los pensamientos. También se le llama shikantaza, que significa «simplemente sentarse».
La práctica regular de zazen permite ante todo calmar y aclarar la mente, al mismo tiempo que desarrolla una verdadera estabilidad interior en medio de las dificultades de la existencia. El corazón del zen consiste en sentarse simplemente, sin meta ni espíritu de provecho, en una postura de profunda concentración.
La postura de zazen
La postura de zazen debe ser a la vez estable, equilibrada y relajada. Sentado en el centro del zafu, la pelvis descansa sobre los isquiones y se estabiliza gracias al contacto de las rodillas con el suelo, en posición de loto o medio loto. La columna vertebral está recta, la cabeza naturalmente alineada, mientras que los hombros y el vientre permanecen relajados para permitir una respiración libre. Los ojos están entreabiertos, posados frente a uno.
Las manos descansan en mudra de meditación: palmas hacia arriba, la mano izquierda sobre la derecha, los pulgares tocándose ligeramente.
Durante zazen, la atención se dirige a la postura y a la respiración. Los pensamientos pueden aparecer, pero sin aferrarse a ellos: pasan naturalmente, y la mente regresa al momento presente.
La respiración en zazen es calma, profunda y natural. La exhalación es larga y regular, mientras que la inhalación surge por sí sola. Poco a poco, la mente se aclara y se vuelve tranquila, como un cielo sin nubes.
Se recomienda practicar en un dojo, bajo la guía de un maestro experimentado.
La enseñanza
Stanislas Komyo Wang-Genh
Stanislas Komyo Wang-Genh es monje budista de la tradición zen Sōtō. Nació en 1980 en Estrasburgo, Francia, y creció en una comunidad budista zen. Su padre, Olivier Reigen Wang-Genh, es el actual presidente de la Asociación Zen Internacional. También fue el representante de los budistas en Francia durante quince años. Desde 1999, es el fundador y la autoridad espiritual del templo zen Taikosan Ryumonji, en Weiterswiller, Francia.
Desde muy joven, Stanislas estuvo inmerso en el mundo del zen. De bebé, recibió de Maestro Taisen Deshimaru el nombre de Dharma Komyo, así como un rakusu. Pasó gran parte de su infancia en el templo zen de La Gendronnière, el templo zen más grande de Europa, fundado en 1979 por el Maestro Deshimaru.
A los 25 años, recibió nuevamente los preceptos (jukai). En 2013, se convirtió en monje durante la ceremonia de tokudo, siguiendo la enseñanza de su padre.
Después de casi cuatro años de vida monástica en el templo zen de Weiterswiller, recibió la transmisión del Dharma (shiho) en 2022, y posteriormente realizó la ceremonia de zuise en Japón en 2025.
En 2022, emprendió un viaje de dieciocho meses alrededor del mundo —en bicicleta y luego con mochila— pasando por Estados Unidos, Canadá, México, América Central y del Sur, el Sudeste Asiático y Japón. Este viaje estuvo dedicado a la enseñanza de la práctica de zazen y a estancias en diferentes monasterios zen. De esta experiencia nació el proyecto Zanmai.
Periodista de formación, también fundó una productora para realizar películas y reportajes. En 2018, firmó dos documentales dedicados a la historia del zen en Europa.
En 2026, decidió establecerse en Oaxaca, México, para crear un centro de meditación zen. Paralelamente, colabora con una pequeña editorial dedicada al zen, «Les Éditions du Dragon», con el fin de difundir la enseñanza de su maestro, Olivier Reigen Wang-Genh, dando forma a sus enseñanzas orales en forma de libros.
La línea del Dharma
Sesiones de zazen y tarifas
Las meditaciones son guiadas y se dan enseñanzas durante el zazen.
Cada semana se ofrecen sesiones ya sea por la mañana de 7:00 a 8:00, o por la tarde de 18:00 a 19:15.
Los días de práctica cambian cada semana.
Para conocerlos, por favor inscríbete al grupo de WhatsApp en el +33 6 77 73 19 38.
IMPORTANTE: es indispensable llegar al menos 10 minutos antes de la sesión para cambiarte. Las puertas del dojo se cierran 3 minutos antes del inicio de la sesión.
SI VIENES POR PRIMERA VEZ: es obligatorio asistir a la sesión de introducción del lunes por la tarde a las 18:00. Una vez que hayas asistido a esta primera sesión, podrás venir libremente a cualquier sesión de la semana.
Una vez al mes se lleva a cabo una mañana de zazen dedicada a la meditación, a la enseñanza y al samu, la participación voluntaria para la comunidad (mantenimiento del lugar, preparación de una comida compartida).
Toda la información se dará en el grupo de WhatsApp.
Sesión de introducción
Todos los lunes por la tarde de 18:00 a 19:30.
No es necesario inscribirse. Ven directamente al dojo 10 minutos antes del inicio de la sesión.
Una vez que hayas asistido a esta primera sesión, podrás venir libremente a cualquier sesión de la semana.
Sesión de la tarde
• 18:00–18:25: zazen (meditación sentada)
• 18:25–18:35: kinhin (meditación zen caminando lentamente)
• 18:35–19:00: zazen (meditación sentada)
• 19:00–19:15: canto de sutras y dedicación
Tarifas
• Sesión de introducción: 100 pesos
• Sesión de zazen: 80 pesos
• Abono mensual: 500 pesos
Sesión de la mañana
• 7:00–7:45: zazen (meditación sentada) – posibilidad de cambiar de pierna a la mitad de la sesión
• 7:45–8:00: Chōka – ceremonia de la mañana (canto de sutras y dedicación)
Contáctanos
Colòn 1116, Centro, 68000
Oaxaca de Juárez, Oax., México
wstanislas@gmail.com
Para conocer los horarios de zazen, solicita formar parte del grupo de WhatsApp : +33 6 77 73 19 38